Materialismo escondido en humanidad

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En menos de dos horas he visto a 7 emprendedores nuevos sobre salud personal, procesos de coaching y vivir con plenitud. Lo siento, me autoataco. Me he cansado de estos procesos. ¿Será la profesión de la nueva era? Todo el mundo se dedicará a eso, pero claro, si tu te dedicas a eso, necesitas también ir a uno, para reconectarte. Y así, en bucle.

Perdonen, pero seamos más originales. Todo eso nos sirve para un plus en un trabajo, de hecho es válida esa formación para todo, incluso para ser un basurero simpático. Pero de ahí, a abrir una web y querer cobrar 50 euros la hora por eso, es no ser un ser pleno. Y perdonen de nuevo, pero es que ayudar a una persona debería estar integrado en nuestra manera de ser, y no en nuestra manera de cómo cobrarle, si por packs, por sesiones, o por consultas online.

Eso es mucho más, súmalo a ser una buena community manager, una excelente recepcionista, una profesora enrollada, un quiropráctico empático, una periodista diez, una diseñadora que sabrá encontrar a la perfección, gracias a esa habilidad de más, que es lo que quiere su cliente.

Pero ser empático, ser proactivo y saber escuchar, debería ir integrado en el ser humano. De hecho estoy segura de que cada diez cartas de motivación en nuestros currículums, nueve, dicen eso.

Tal vez nos hayan dado una definición errónea de lo que es un ser humano, y como ese que dijo que la Tierra era redonda y nadie le hizo caso, yo digo que pensamos que somos lo que no somos.

Y autoatacándome de nuevo, pienso que nos queda mucho que aprender, a todos. Incluso a ti, que cobras por sesión cien euros, y desayunas fuera de casa más que Leticia, y seguro que te piensas que esto no va contigo y que es una delirio mío.

De hecho, se (de saber) que en las siguientes generaciones que crecen, eso vendrá integrado. Que mis hermanos sabrán hacerse ese proceso por ellos mismos, sabrán preguntarse las palabras adecuadas para descubrir que quieren hacer con sus vidas, no hará falta que lean en menos de dos horas siete frases diferentes tipo ‘si has llegado hasta aquí es porque quieres un cambio en tu vida’.

Sí, ahora mismo, HOY, AYER, MAÑANA, el mundo está fatal. Y las generaciones que vienen podrán parecer tontas, o sin ganas. Y sí, viven más de lo que pueden absorber, pero lo viven desde pequeños, así que lo integran en su ser (o tú, querid@ coach, ¿no sabes que si vivimos con algo de pequeños, lo integramos como una creencia?). Eso, eso hará que se conviertan en más de lo que nos esperábamos de ellos, porque si, porque la Tierra era redonda, y él ya lo sabía.

Y si no, antes de criticar, camúflate entre un grupo quinceañero, y en el fondo, son una nueva generación de lo más válida para este mundo. Sólo falla una cosa, nosotros, la política y mucho más en lo que no entraré, les hemos infundado tanto miedo, tanto tanto miedo, que su ser más único y capaz de reflotar este mundo, está bajo toda esa coraza que vemos al pasear por las calles, con los móviles en las manos, los culos al aire, y los cigarros en los dedos. Pero ni se te ocurra criticarlos sin haberte metido de lleno en sus cabezas, porque yo, lo he hecho, y te aseguro que conozco a más de cuatro que son más listos que tú, o que por lo menos lo serán a tu edad, señora coach de cuarenta años. Ellos no necesitarán un cambio en sus vidas para volver a ser felices, ellos se crearán su vida a su manera directamente, para ser felices. Esa es la diferencia. Sabrán decir: mamá, te informo de que quiero o no quiero estudiar. Tú lo hacías porque ‘había que’ hacerlo.

Y yo se (parece que se muchas cosas, pero siendo realista, se las que quiero saber) que, como en Fringe, tenemos capacidades dormidas que los siguientes van a saber gestionar. Por ahora, nos queda pensar y vivir en un mundo perdido entre millones de ‘profesionales’ que sabrán que hacer con tu vida. Si esa persona es la adecuada para guiarte en tu proceso de cambio, me gustaría saber a mi como era esa persona antes de llegar a formarse en esta área y decidir que le gusta tanto como para dedicarse a ello. Tal vez es que tu también, señor coach, estabas perdido, y has sentido tal emoción que has querido dedicarte a ello. Pero considero que con esta emoción, esa sensación, es el principio de tu vida, si decides dedicarte a ello, no avanzas. Te quedas estancado en tu cambio. Es un bucle.

Dedícate a lo que te haga feliz, y si es ayudar, como a mi, busca tu sitio en algo real, donde puedas aportar también esa área nueva de tu vida – que no es más que el crecimiento personal – (que ahora está de moda que a todos nos llene de vida ayudar a los demás, y si cobramos por ello olé-tú, pero se – de saber – que no es el futuro de nadie).

Y soy de esas personas que dice: si no sabes del tema, no opines. Y creédme, se del tema. Se que estudié un máster cuando todavía no estaba de moda el coaching, se que me aburrí porque a mi ya me educaron integrando el crecimiento personal en mi, se que aprendí cosas que no quería ver, se que me estanqué queriendo cobrar mil euros (porque como podéis comprobar, hoy en día todo vale mil), se que de repente se puso de moda y a que muchos le fueron bien, se como son los quinceañeros de verdad, los reales, los auténticos, y también se que los que no lo son, con todos mis respetos, tienen unos padres a los que le falta justo esa área – crecimiento personal – pero también se que el querido Karma existe, y que ayudar a avanzar va dentro de nosotros (que lo teníamos dormido y ahora claro que necesitamos ayuda, pero que los siguientes que vienen lo tienen integrado, se-gu-ro).
Y no, no es que no les interese nada, no es que no quieran aprender o no estudien bien, no es que suspendan cinco y sean catetos, perdonen, sociedad, pero es que tienen tal capacidad que los de ahora no sabemos despertar, que se aburren. Que los catetos, a veces, somos nosotros.

Y como se que el Karma existe, no le veo yo cabida a cobrar, hacer estrategias de marketing y sobretodo que tu propia competencia, sea competencia porque compites por ayudar a esa persona, que te compre a ti o a ella, eso, no puede ser bueno, queridos. Nos perdemos en quién va a comprar que-paquete-de-sesiones y quién va a quedarse a leer en tu blog los 7 consejos que le das para despertarse y ser productivo, o los 9 que da la otra, y nos olvidamos de que lo importante es la persona que está detrás, que por fin se ha dado cuenta, ha despertado, quiere un cambio, y manda huevos, vamos a cobrarle por ello. Viva la humanidad.

Así de materialista es el mundo hoy, que parecemos tan listos que escondemos el materialismo detrás de frases-intentos de humanidad como: ‘¿Quieres un cambio en tu vida? Cómprame’.

Y como buena coach sin ejercer de ello – o no de la manera tradicional, como habéis podido comprobar – te digo que si te ha molestado lo que has leído, es porque algo te resuena. Y si algo te resuena, tienes mucho trabajo personal que hacer, querid@.

Y a mis queridos adolescentes, a todos, se que poca gente cree en vosotros, se que desde fuera os da la impresión de que os tratan sin respeto y por eso respondéis de la manera que lo hacéis, porque tenéis miedo y necesitáis demostrar carácter para que no os hundan esa coraza, ¿pero sabéis una cosa? Lo estáis haciendo muy bien. Que no os cambien, porque sois el futuro real. Yo, creo en vosotros.

 

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1 Comment

  • Reply
    Roser
    10/10/2015 at 6:15 am

    Excelente, maravillosa reflexión Bárbara, qué tranquilidad ver que el futuro está en manos de personas como tú. Tú también sigue así y no cambies, porque la verdad, la gente conectada hace falta!

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